jueves , 1 diciembre 2022
Las malas vidas tras la epidemia: del suicidio juvenil a las muertes de los mayores

Las malas vidas tras la epidemia: del suicidio juvenil a las muertes de los mayores

El encierro durante la epidemia COVID-19 reactualizo dos de los dilemas de Blas Pascal: el “Buen Uso de las enfermedades”, que junto al sufrimiento pueden proporcionar un periodo de reflexión
que rompe con la trivialidad de las vidas cotidianas y el aserto de que la mayoría de los males de la humanidad ocurren por la incapacidad para estar solos en casa y buscar desesperadamente
distraerse o divertirse. Durante el encierro los indicadores de salud mental más aceptados mejoraron: disminuyeron tasas de suicidios, consumos de drogas y crisis familiares, salvo para
los mayores asilados. Por el contrario, la salida de la crisis y su evolución hasta el día de hoy ha marcado un claro empeoramiento de los malestares de toda la población en clave de alteraciones
del espectro narcisista. ¿Ha servido la pandemia y la postpandemia para ese buen uso y algún cambio positivo?